Entre los diversos tipos de plástico, el policarbonato se destaca por ser casi 30 veces más resistente que el vidrio y es extremadamente resistente al daño por lo que no se pueden simplemente adherir dos piezas de policarbonato con solventes comunes, ya que esto hará que el material se enrarezca.

El enrarecimiento se produce cuando las uniones que mantienen unido el material a un nivel microscópico están dañados o rotos, haciendo que el material parezca tener cientos de diminutas grietas tanto sobre como debajo de su superficie.

Sin embargo, estas grietas no se pueden sentir y es importante tener en cuenta que el material aún será capaz de soportar una carga.

Hay dos métodos para unir eficazmente piezas de policarbonato, una de ellas es el uso de un pegamento epóxido (Epoxy), que es relativamente directo y no se diferencia en absoluto de pegar los otros dos materiales; y el otro es el método de fusión.

La fusión es superior al uso de Epoxy ya que los resultados finales tienden a verse sin fisuras, casi invisibles y el vínculo en sí es más fuerte y resistente.

Para fundir el material, todo lo que necesitas son tus hojas de policarbonato y algo de cloruro de metileno, que se puede comprar fácilmente.

Una vez que tengas ambas cosas, puedes comenzar a unir tus hojas.

Lo primero será limpiar a fondo las áreas que se adherirán. Esto se hace mejor enjuagando las hojas o láminas con agua tibia antes de lavarlas en agua jabonosa a la misma temperatura; usar un paño suave o una esponja y limpiar, preferiblemente en la dirección del grano.

Es importante que no frotes ni uses nada con una superficie áspera, ya que las hojas se mancharán. Enjuagar una última vez y luego secar con otro paño.

Una vez seco puedes comenzar el proceso de fusión de las hojas aplicando un pequeño rastro de cloruro de metileno a lo largo del borde de la hoja que pretendes fusionar.

Asegurate de llevar a cabo el trabajo en un área bien ventilada ya que el cloruro de metileno es tóxico y los vapores pueden ser dañinos.

Solo debe tomar un momento, pero dale tiempo al adhesivo para que penetre en la hoja y se vuelva un poco pegajoso antes de colocar el borde directamente sobre la superficie de la otra hoja donde quieres la unión.

Sostén las hojas con cuidado en su lugar, asegurándote de que las dos superficies que están siendo fusionadas permanezcan en contacto constante.

Con este fin, también es una buena idea aplicar una pequeña cantidad de presión sobre las hojas, lo que fomenta una unión más fuerte.

Una vez que las hojas sean capaces de mantenerse unidas, déjelas secar durante un mínimo de 48 horas.

Te recomendamos que pongas la menor tensión posible en cualquiera de las piezas; hacerlo antes de que el enlace se haya formado completamente, puede resultar en una unión más débil o hacer que las dos hojas se separen.

Siguiendo este mismo proceso exactamente igual también lo podrás utilizar para pegar láminas de Plexiglass o Perspex entre sí, pero no funcionará en otros tipos de plásticos.

El acrílico también se puede unir usando un método diferente, uno que involucra pegamento acrílico específicamente diseñado, pero bueno, ese será tema de otra entrada.