En mi época… es una de esas frases que yo escuchaba en boca de mis abuelos en donde nos decían lo que hacían o no hacían y justo ahora con mis hijos ya adolescentes estoy entrando en la misma racha al decir “… en mi época …”.

Y sí… en mi época todo el tema de la tecnología era algo menos que un radio, en algunos hogares ya comenzaban a tener televisión y esto fue por muchos años (creéme, todos los cambios tan vertiginosos que hemos tenido tienen poco menos de 20 años).

En esos días de mi infancia la programación terminaba muy temprano y eso definitivamente hacia que los televisores se apagaran a una hora determinada, por lo que los niños saltábamos del sofá cama y nos íbamos a dormir temprano.

Y para muchos, era un buen momento familiar porque mamá o papá nos leían un cuento o nos contaban una historia familiar.

Esto por supuesto esta lejos de parecerse a lo que tenemos y vemos hoy día.

En está nueva época, la tecnología ya se ha apoderado de la sala de estar con televisores inteligentes y reproductores de DVR o cosas más nuevas.

En la cocina, piensa en los hornos programables y aplicaciones de recetas en lugar de libros de cocina.

… Hasta llegar al dormitorio.

Probablemente, el cambio más obvio en nuestras rutinas para acostarse en estos días es que muchas personas se acurrucan en la cama con un teléfono inteligente o tablet en lugar de un libro o una revista.

De hecho, el 95% de la gente usa algún tipo de dispositivo electrónico por lo menos algunas noches a la semana justos antes de acostarse, esto hace que sea más difícil quedarse dormido.

La lectura de un correo electrónico de trabajo a las 9:30 pm puede mantenerte con estrés, la luz azul de las pantallas imita la luz del día estimulándote y puedes despertar sintiéndote cansado, ansioso y deprimido.

Es por eso que debes apagar los dispositivos por lo menos 30 minutos antes de acostarte.

Dicho esto, la tecnología no es en sí mala, también ayuda a dormir.

Obviamente, la tecnología ha hecho que ahora los colchones tengan una mejor estructura y materiales que aunados a una mejor tecnología nos ofrecen mayor comodidad naciendo así nuevas opciones en el mercado como los colchones ortopédicos o los de espuma de memoria.

O aquéllos colchones que podríamos a ver visto en esas películas futuristas y ahora ya son más que posibles, por ejemplo, una compañía de colchones recientemente dio a conocer una nueva “cama inteligente” la cual rastrea los patrones de sueño a través de la temperatura corporal y el movimiento y se ajusta de acuerdo a diferentes situaciones.

Por ejemplo, si tu pareja está roncando, puede utilizar una función que naturalmente ajusta la posición de él o ella para detener el ruido.

Pequeños, portátiles rastreadores de sueño, como las pulseras Fit Bit, así como aplicaciones relacionadas con el sueño, están tomando cada vez más popularidad.

Estos dispositivos y aplicaciones pueden ayudarte a registrar cuántas horas de sueño tienes cada noche, cuántas veces te despierta durante la noche y más, lo que te ayudará a crear tu agenda de sueño.

También hay una bombilla nueva que tiene un microprocesador en él, todo con el objetivo de ayudarte a dormir mejor. Se llama “Drift Light”.

Éste se atornilla a una lámpara de cabecera y funcionará como cualquier otro bulbo, pero al activarse en “modo de medianoche” la luz se irá desvaneciendo lentamente durante 37 minutos (igual que una puesta de sol).

Otra luz, la Philips Wake-Up Light, hará lo contrario por la mañana y gradualmente iluminará el entorno en el transcurso de 30 minutos.

Como puedes ver, la tecnología en el dormitorio tiene sus pros y sus contras. Así que si vas a utilizar un dispositivo digital, asegúrate de que es uno que promueve el sueño y no aquél que lo afecte.