Una herida puede no significar mucho para la mayoría de las personas, mucho menos si es algo muy pequeño; sin embargo, para la gente que padece de diabetes tipo 1 o 2, no importa el tamaño, es un problema que deben tratarse de inmediato debido a que son propensos a una infección que se puede agravar y llevarlos incluso a la muerte.

Mi madre sabía esto, por eso en cuanto mi abuela se cortó con el cuchillo mientras cocinaba, la llevó de inmediato a una clínica donde eran especialistas en diabéticos y conocían las mejores técnicas de curación de heridas para este tipo de personas. Fue en ese lugar donde la doctora amablemente nos dio algunos consejos para evitar que mi viejita se lastimara y no tuviera algún riesgo de infección, los cuales quiero compartir con ustedes por si tienen algún familiar que este padecimiento o si lo sufren ustedes mismos.

Hay varias actividades caseras que pueden terminar con cortaduras, sobre todo con las personas de la tercera edad, así que hay que buscar la manera de ayudarlos. Para ser más específico, les voy a comentar algunas. Cortarse las uñas puede ser muy fácil para los más jóvenes y aun así llegamos a cortarnos mal, nos arrancamos una uña enterrada o nos arrancamos un pellejo, lo que provoca que sangremos, ahora imagínense con los mayores que padecen diabetes, por eso lo mejor es llevarlos con un podólogo o ayudarlos, pero teniendo en cuenta que debemos ser muy cuidadosos. De preferencia ya no deberían estar en la cocina, y si no quieren dejarla, la opción es que siempre estén vigilados, para apoyarlos a la hora de cortar o usar la estufa. No queremos que tengan un accidente que después sea muy costoso.

Hay que tener mucho cuidado al caminar o jugar en la calle, pues las personas diabéticas podrían sufrir una caída o un golpe que les provoque una herida, y podrían tener riesgo de infección si fue con algún metal o si se les llena de tierra. Pero hay que poner especial atención en nuestros viejitos, de que no salgan solos a la calle o si hacen ejercicio, estar al pendiente de que sean cuidadosos.

¿Por qué las heridas son más difíciles de curar en los diabéticos? La doctora nos explicó que esto sucede debido a que el cuerpo de la gente con diabetes ya no tiene las mismas defensas que antes, por lo que la cicatrización puede ser mucho más lenta y la posibilidad de infectarse incrementa. Además suelen tener problemas de circulación, lo que afecta directamente con la curación de heridas, por lo que hacer ejercicio moderado y una buena alimentación ayudará para evitar problemas graves.

No dejes que una herida se convierta en un calvario, ya que puede provocar situaciones más complicadas de sanar como las úlceras, que son dolorosas y molestas, lo peor también es que su curación en ocasiones suele tardar si no se encuentra el tratamiento indicado. Ayuda a tus seres queridos que padecen diabetes a prevenir que una pequeña herida se convierta en un martirio para su vida.