Durante mi clase de administración de empresas nos dejaron como trabajo final crear nuestra propia empresa, el tipo de servicio o producto que ofreceríamos, diseñar el logotipo y crear las instalaciones que nos gustaría tener. Esta última opción me emocionó mucho, ya que soy fanático de los juegos donde construyes tus propias casas, parques de diversiones, zoológicos, etc. Creo que ya saben de cuáles estoy hablando. Así que les dije a mis compañeros que yo me encargaría de eso. Ellos aceptaron.

En la presentación final llevé una maqueta algo grande, sin techo para que pudieran ver el interior, en el que me esmeré por días para que quedara perfecto hasta el más mínimo detalle. Mis compañeros tanto de equipo como los del salón, así como el maestro, quedaron fascinados con mi creación, pues todo salió de mi mente, ya que la mayoría de los equipos buscaron en internet ‘oficinas en renta’ y se basaron en dichos modelos para crear algo digital o en maqueta, pero ninguna tan detallada como la mía.

Yo no sueño con un edificio inmenso, quizá si se parece a la torre de los Avengers podría contemplarla entre mis planes, pero para mí lo perfecto sería una casa de tres o cuatro pisos. Pero como apenas íbamos a emprender el negocio ficticio, decidí que fuera de dos.

La puerta principal sería color negro con tres espejos rectangulares colocados verticalmente, ésta sería corrediza para que los autos puedan entrar sin necesidad que el conductor se baje a tocar el timbre o toquen el claxon. El estacionamiento lo cree para unos 30 autos, así que creo que es amplio pero no exagerado. Al fondo se ve la puerta principal a la oficina, que es cristal transparente y el logotipo de la organización se ve al fondo, en grande. Ingresas y en la pared hay reconocimientos que hemos obtenido, nuestros socios principales y algunas frases que nos han dedicado clientes satisfechos. Sí, todo eso se podía leer en la maqueta.

La primera puerta con la que se topaban tras pasar por la recepción, donde atendía una chica vestida muy formal y con una sonrisa de oreja a oreja, era la de la sala principal de juntas, pues está muy cerca de la salida y los clientes no tienen que caminar tanto para volver a sus vehículos o salir del lugar. Hay una gran pantalla y una mesa redonda  de cristal con sillas de piel y acolchadas, para una mejor comodidad.

Del otro lado del pasillo están los cubículos de los trabajadores y más al fondo los baños. Los cubículos están organizados por islas, en algunos hay tres y en otros cuatro, para que no se acumule el personal, además que hay el suficiente espacio para que caminen sin problemas.

La parte de arriba están las oficinas de los ejecutivos, donde hay cuatro pequeñas y una espectacular sala de juntas, donde realizamos las estrategias para nuestros clientes o donde recibimos a éstos mismo cuando vienen con una gran cantidad de personas. Ahí hay tres pantallas, una de ellas es touch y una gran mesa rectangular también con sillas de piel en color café.

Quizá algún día logre tener mi propia empresa e inicié con unas oficinas como las que creé para mi clase de administración de empresas.