El día de ayer fui a comprar un cartucho HP para el estudio de mi casa, mientras buscaba el indicado me encontré con una impresora 3D, la cual nunca había visto en mi vida. Ya había escuchado de ellas pero desconocía para qué se utilizaban, por lo que le pregunté al empleado y me dijo brevemente sus usos, por lo que me quedé más intrigado y decidí seguir investigando las funciones de ese aparato. No creía que un invento tan impresionante sólo sirviera para crear monitos o cosas de diseño, debería servir para más. Lo que encontré me sorprendió demasiado, sobre todo lo que ha logrado en el campo de la medicina. Por eso quiero contarles algunos de los usos extraordinarios de este aparato.

Navegando por internet me encontré con un par de historias de éxito. La primera que les quiero comentar es que en algún lugar del mundo, no recuerdo dónde, una mujer dio a luz a trillizos; sin embargo, dos de sus hijas nacieron unidas desde el ombligo hacia abajo, compartiendo ciertos órganos. Los médicos planearon una cirugía para separarlos, pero necesitaban estudiar todas las posibilidades antes de llevarla a la práctica, por lo que recurrieron a una empresa que les proporcionó una impresión 3D de los órganos de las niñas, así como su fisonomía, para que los cirujanos pudieran estudiar las opciones que tenían. Además, pudieron esterilizar el trabajo impreso y meterlo en la sala de operaciones, que les funcionó como guía para utilizar a lo largo de la operación que duró doce horas, ocho menos que lo que tenían en mente.

Un caso similar se vivió en el Vaticano, donde médicos de dicho lugar lograron separar a dos pequeñitas que nacieron unidas del abdomen y quienes también compartían algunos de sus órganos. Las bebés eran de Argelia y sus padres estaban desesperados, ya que los médicos de su país les habían dicho que no había nada que pudieran hacer. Entonces los doctores de la ciudad santa se valieron de impresiones en 3D del interior de las niñas, así como réplicas de sus cuerpecitos para poder analizar lo que iban a hacer en la operación, la cual resultó todo un éxito.

Hablando de órganos compartidos, imaginen que alguna de las pequeñas antes mencionadas hubiera perdido uno de sus órganos, pues en un futuro la impresión 3D podría ser de gran utilidad para crear el órgano faltante o el cual necesite ser trasplantado. Sin embargo, esta tecnología aún necesita de unos 15 años más para lograr crear órganos funcionales y que se adapten al cuerpo humano, lo cual, según algunos especialistas, se podría lograr en el año 2032, pues en la actualidad han conseguido sólo tejidos funcionales. Sólo de imaginar todas aquellas personas que están en lista de espera, aguardando por un pulmón, corazón, hígado, entre muchos otros, podrían recibir uno nuevo gracias a la impresión biomédica. Aunque podría tener un costo muy elevado, supondría salvar millones de vidas alrededor del mundo, pero me entristece pensar que quizá no sea posible adquirir para todo público y no esté disponible en todos los países del mundo.